
Vi en Luisiana un roble que crecía,
solo se alzaba y el musgo caía
de sus ramas;
sin compañía alguna crecía allí y producía
gloriosas hojas de verde oscuro.
gloriosas hojas de verde oscuro.
Y su figura áspera, indoblegable, fuerte, me hizo
pensar en mí.
Pero me pregunté cómo podía producir hojas maravillosas
Pero me pregunté cómo podía producir hojas maravillosas
allí, solo, de pie, sin un amigo cerca,
porque sabía que yo no podría.
Quebré una rama cubierta de hojas
y la rodeé de musgo.
La traje conmigo y la puse en mi cuarto.
No la necesito para recordar
a mis amigos entrañables
(ya que últimamente pienso casi siempre en ellos).
Pero sigue siendo un curioso símbolo, me recuerda
el amor humano.
el amor humano.
Por eso, y aunque el roble resplandece allí,
en Luisiana, solitario en el llano,
y produce hojas maravillosas toda su vida sin un amigo
querido cerca,
sé muy bien que yo no podría.
Walt Whitman.
No hay comentarios:
Publicar un comentario